Así, octubre está terminando y yo ahora mismo estoy de baja laboral. Hace una semana tuve un accidente doméstico y me cayó un objeto pesado en el pie, fracturándome un dedo. Sinceramente, no es como tenía pensado llegar al Samaín pero siento que ha sido por algo y me está permitiendo parar en estos días, al menos en cuanto a lo laboral. Me gustaría poder dedicar más tiempo a reflexionar y a hacer introspección pero con dos críos y una casa que tirar adelante la verdad es que poco me puedo dedicar a mí mismo.
Aunque bueno, no me quejo, en estos días he podido jugar en algún momento al ordenador y hoy he conseguido la proeza de revivir mi Raspberry Pi 2 de 2015 para montar una Pi-hole. Le he metido Raspberry Pi OS lite de 32bits y le he instalado Pi-hole para convertirla en un DNS que bloquea la publicidad y los rastreadores en mi red local. Luego he puesto la IP de la Raspberry con Pi-hole como DNS en mi router y así todos los aparatos que se conectan a mi router pasan por la pi-hole, haciendo su magia. Destaco especialmente que he hecho todo el proceso estando solo con mi hijo de 12 meses y que lo he hecho al mismo tiempo que lo cuidaba. Eso es, sin duda, cuidarme cuidando. Una cosa curiosa que ha pasado es que ha venido mi padre, con un iphone, y se ha conectado a la wifi de casa. Al momento la Pi-hole ha comenzado a bloquear peticiones del iphone a rastreadores y sitios de publicidad… Me parece flipante como la gente con iphone, además de pagar precios desorbitados por sus teléfonos, después son explotados a través de sus datos. En fin. Siempre android.
Queda ya muy poco para el Samaín, espero hacer algún ritual para entrar con buen pie en el año, nunca mejor dicho.

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