Mi rincón en Internet auto-alojado



  • A poco de volver al trabajo y mi cumpleaños a la vuelta de la esquina

    A poco de volver al trabajo y mi cumpleaños a la vuelta de la esquina

    Llevo días que quiero escribir en el blog. Hace más de dos semanas que no escribo nada y sigo adaptándome a la nueva realidad. Ahora me queda ya poco para tener que volver a incorporarme y finalmente, después de mucho pensar las opciones, hemos decidido que vuelva con reducción de jornada. Es parte de los privilegios que tengo por ser funcionario, cero miedo a perder el trabajo y bonificación para la reducción de jornada. Sin embargo en el trabajo sé que no les molará, aunque debería darles igual, que me reduzca la jornada. Pero es que realmente es la única manera viable que veo para poder seguir estando presente en la logística con mi hija y más presente con mi hijo. Aún así me perderé el momento de recogerla del colegio al medio día, pero es que estar a las 12.25 era ya inviable a no ser que me pidiera una excedencia (cobrando cero). Pero voy a poder llevarla a las 9 al colegio, llevarla a las 15 después de comer en casa con ella y recogerla de nuevo a las 16.25, si eso no es ser un privilegiado que baje Diox y lo vea. Aunque yo inicialmente era partidario de algo más extremo, mi idea era la reducción de jornada de un 50%, pero mi mujer me convenció de hacer la reducción 1/3 (33,3%), con un impacto más relajado en el salario final. Tenemos ahorros, no era algo que me preocupase, pero realmente vale la pena por la diferencia de tiempo. Así que supongo que cuando me incorpore no tendré tanto tiempo para hacer mis cosas… Tendré poco tiempo de trabajo efectivo y eso quizá se traduce en trabajar más seguido y más concentrado. Bueno, veremos.

    Cambiando de tema, en muy breve será mi cumpleaños. Sé casi todo lo que me van a regalar pero aún así me siguen haciendo ilusión los regalos. La semana pasada estuve conectando bastante con la impresión 3D y sacando algunas piezas, entre ellas la estrella de super mario para el árbol de navidad. En ese sentido me he comprado dos bobinas de PLA+ para que me regalen y espero seguir imprimiendo bastante. Quiero imprimir cosas frikis.

    Otro de los regalos es un curso de iniciación a tocar el piano, una espinita que siempre que querido quitarme y que espero poder conseguir aunque sea a lo largo de los años. Otro regalo será un reloj de madera, que no creo que llegue para la fecha del cumpleaños, pero que acabaré teniendo. Y también me darán dinero, que todavía tengo que ver para que lo dedico.

    En fin, poca cosa más. Son casi las doce de la noche pero es que ahora parece que solamente puedo escribir a última hora del día (a ver cuando me incorpore al trabajo :), espero poder escribir desde ahí).

    PD: escribiendo desde el portátil del trabajo, conectado en remoto a mi PC de sobremesa con LMDE. Espero volver a tener un ordenador propio con Linux en un futuro. Una lástima que hayamos perdido la oportunidad de hacer lo del kit digital para mi mujer… Se hubiera pillado un pepinaco de portátil de 1k€ y no me hubiera quedado con el suyo. Le hubiera metido LMDE sin dudarlo.

  • En un mes vuelvo al trabajo

    En un mes vuelvo al trabajo

    Dentro de un mes ya no estaré de permiso, me tengo que incorporar al trabajo. Alucino con lo rápido que han pasado estas 17 semanas. Mi peque está cada vez más grande y hace cada vez más cosas. Pensar en que en 30 días comenzaré a perderme tanto tiempo con él… Me pone triste. Ayer estuve hablando con mi mujer por la noche sobre cómo vamos a organizar la vuelta al trabajo. Quién de los dos iba a asumir más tiempo de “trabajo” y cómo íbamos a organizar las rutinas con nuestra hija. Planteamos varios escenarios superficialmente y estuvimos haciéndonos preguntas sobre qué es lo que queríamos. Todavía no hemos decidido nada y tenemos que plantear las opciones con un poco de más de extensión y profundidad. Para mí ahora mismo la opción de la vuelta con una reducción de trabajo importante la veo cada vez más factible… Como digo, tenemos que revisar bien las opciones y que pros y contras tiene cada una.

    Es odioso y muy duro lo mal que está planteado todo. La sociedad te empuja a repetir el patrón de meter a las criaturas en la escola bressol o en el colegio con acogida, comedor, extraescolares… te dan las herramientas para que los aparques el máximo de horas posibles para así tú, buen trabajador, sigas produciendo en pos del sistema. Nosotros con la primera hija nos lo pudimos montar para que mi hija no fuera a la escola bressol hasta los dos años y medio (para lo cual mi mujer estuvo sin trabajar de manera remunerada durante tres años). Con mi segundo hijo eso lo veo más complicado de hacer porque después de la experiencia de la primera y sabiendo lo que supuso para ella tener que dedicarse a jornada completa a nuestra hija, no puedo permitir que vuelva a pasar por lo mismo con el segundo. Más cuando tenemos el añadido de carga de tener una segunda que hay que llevar al cole, recogerla, darle de comer, volver a llevar, etc. Así que esta vez lo haremos diferente porque nuestra situación también es diferente.

    Vamos a ver, estos días que me quedan, cómo podemos hacerlo y qué decisiones tenemos que tomar. No será fácil y toda decisión vendrá con renuncias (coste de oportunidad). Pero será la decisión que tomemos como familia y espero que sea lo más a contra-corriente posible. Arriba la familia! Fuck the system!

  • 10 años siendo vegetariano

    10 años siendo vegetariano

    Queda una hora para que termine el día (quizá menos cuando termine el post) y ahora me puedo poner a escribir esta entrada. Hoy justo hace 1o años que me hice vegetariano, que dejé de comer animales. Hoy hubiera sido también el día que hubiera hecho 6 años que me hice vegetariano estricto (o vegano), pero mi bipaternidad me está golpeando duro y más o menos al mes de nacer mi hijo mi cuerpo cambió. La inteligencia que habita mi cuerpo comenzó a mandarme señales de querer comer huevos y lácteos. Sonará a excusa extraña, pero yo creo en estas cosas. El caso es que nadie se imagina lo bien que me sentó, tanto física como mentalmente, volver a comer huevos y quesos después de casi seis años in ellos. Quizá es una etapa que me pide mi cuerpo y en un tiempo vuelvo a dejarlos pero de momento… Aquí estoy y lo voy a disfrutar.

    Pero en cualquier caso hace 10 años que no como animales, que los saqué de mi plato. Porque podía, porque le veía sentido. Aunque debo reconocer que después de lo de los lácteos y los huevos tampoco veo tan imposible acabar comiendo carne de nuevo… Pero de momento me mantengo lejos de esa línea. Así que hoy celebro que hace 10 años decidí tomar la valiente decisión de no comer animales. Valiente por mi entorno, para mí no resultó difícil, pero sí lo resultó contarlo a los demás y que se tuvieran que adaptar a mis nuevas preferencias alimenticias. Lo he celebrado internamente, de corazón. Inicialmente pensaba que podría comprar algo para poner unas velas o algo, después la mañana se ha complicado y me he conformado con pensar en hacer tortitas caseras o algo así para celebrar. Finalmente la paternidad me ha sumido en la mierda y he terminado por no hacer absolutamente nada… En casa tampoco le han dado la importancia que yo sentía, así que me iré a dormir como si fuese un día más. Solo quedará este post para ser testigo de mi logro.

  • 2 años de aventura auto-alojada, 21 años de Blog

    2 años de aventura auto-alojada, 21 años de Blog

    Tal día como hoy hace 2 años comenzaba mi aventura auto-alojada. Inicié en esto de tener un blog en 2005 y tras una etapa larga (de 7 años) en miarroba me pasé a blogger en 2012. Ahí estuve todavía más años… Hasta que en 2023 me entraron ganas de montarme un podcast y para ello me planteé montarme una web autoalojada. Me animé a buscar un tutorial para auto-alojar en mi Raspberry Pi 2. Lo hice creando de cero un servidor LAMP (combo de Linux Apache MySQL y PHP). Estuve unos meses con la web del podcast auto-alojada y con mi blog todavía en Blogger.

    Me planteé hacerme con una Raspberry más reciente para meterle más cosas pero estábamos en la crisis de los componentes y estaban prohibitivas. Por eso investigué alternativas y di con la Orange Pi Zero 3. Una placa más pequeña con procesador de cuatro núcleos y 4Gb de RAM… Nada mal por los 40€ que la vi en Aliexpress. Así, que las navidades de 2023 me dejaron la Orange Pi Zero 3 y a partir de ahí investigué el proyecto de Yunohost.

    Me monté la web con un WordPress mediante Yunohost y abandoné Blogger. Desde entonces han pasado dos años y he montado varias cosas más: otra web más para mi mujer, una instancia de castopod con el podcast, un servidor de imágenes con Immich y una nube privada con nextcloud (con OnlyOffice, desde donde estoy escribiendo el borrador de este post). Han pasado muchas cosas, entre ellas alguna cagada relacionada con las copias de seguridad y otra cagada importante con actualizar la versión de Debian de la Orange Pi… Pero ahora mismo creo que está todo bastante estable y en orden.

    La verdad es que montar un blog auto-alojado es empoderador y divertido. Os animo a probarlo ya sea con Yunohost o con cualquier otra alternativa. Yo espero seguir aquí por muchos años más porque tener un blog es un espacio donde volcar mis historias, mis intereses, mis reflexiones… Infinidad de cosas!! En total llevo 21 años en esto de tener un blog y espero que siga cumpliendo años. Muchas gracias a todas las personas que me leéis.

    ¡Larga vida al Blog de Asturel!

  • Tranquilo, es temporal, un temporal de años de duración

    Tranquilo, es temporal, un temporal de años de duración

    Este no es el primer post del año, pero como si lo fuera. En este caso es el primero después del paso de las navidades y de toda la vorágine de regalos, desorden y el estrés combinado por la nueva paternidad, estar con la crianza 24/7 y la falta de espacios de calidad para uno mismo. Ahora mismo estoy escribiendo esto mientras la niña está en el cole, después de haberla dejado a las 15h y antes de tener que salir a recogerla a las 16.15. Mientras, ya he tendido una lavadora porque aunque me había propuesto escribir este post para ver si consigo que me quite un poco de estrés he ido a la cocina y me he encontrado con la lavadora, que ya ni recuero a qué hora había terminado esta mañana. Así que por suerte ha sido una de sábanas y toallas, rápida de tender.

    Ahora me siento de nuevo en el sofá, ni siquiera en mi escritorio que está lleno de cosas, con los Redmi buds 6 (regalo de navidad, que jubila a mis buds 2) y música tranquila de piano de Omar Efendaque. ¿Mi mujer y el bebé? Pues en la habitación, que se han ido a las 14h, espero que durmiendo de una manera más o menos seguida y que permita a mi señora recuperar la energía y el humor que esta noche ha perdido (como tantas otras).

    Las navidades también me han dejado un nuevo reloj de manecillas de la marca china Lige. En este caso es de cuarzo, con la caja y la esfera en color negro y las manecillas de minutos y horas en blanco. El segundero, en cambio, es de color verde, dándole un toque bastante curioso al reloj. También cuenta, al lado las tres, de un cuadradito blanco con el número del día en negro. Lo que me está gustando más de los relojes de manecillas es la percepción del tiempo que me dan. En un vistazo rápido puedo saber si me queda tiempo, o no, para tenerme que preparar para recoger a la niña. Es decir, teniendo en cuenta que tenga una idea de la hora en la que estoy después solamente tengo que mirar por una fracción de segundo a las manecillas y la de los minutos me indicará, situándola en la circunferencia, en qué hora aproximada estoy. No sé si me explico o si es una fumada considerable que me estoy pegando pero ahora mismo al pegar un vistazo sé que estoy casi en menos cuarto y sé que me queda algo más de un cuarto de hora para que sean las cuatro de la tarde. A esa hora me toca ponerme en marcha y preparar la merienda de la niña porque cuando la recojo después vamos al parque y siempre sale preguntando qué comida llevo… En qué nos convertimos los padres… En mero medio para la subsistencia y el desarrollo de nuestra descendencia. Se me está haciendo un poco cuesta arriba, la verdad, tengo que cambiar el chip y simplificar más las cosas. No puedo tomarme el lujo de pensar en mis cosas, en mis proyectos, en aprender… Parece que ahora mismo es la última de las prioridades. Al menos me consuelo pensando que es algo temporal, aunque sea un temporal que dure años. Lo que a veces me preocupa es pensar en qué me habré convertido cuando llegue ese momento, en qué quedará de mí.

  • Primer post del año y a la espera de la Spotpear Ball

    Primer post del año y a la espera de la Spotpear Ball

    Este es el primer post del año. Intenté hacerlo antes pero no ha sido posible… Entre la “resaca” del inicio del año y la preparación de los regalos de reyes no he podido. Justo hoy me pongo a escribir esto, aún cuando ya son más de las once de la noche y aún cuando hace un rato estaba preparando el último trimestral de autónomos de mi mujer. En fin, la vida adulta tiene estas mierdas.

    He comenzado el año bastante bien, ilusionado por compartirlo con mi mujer y mis dos hijes y por estar todavía de permiso por nacimiento. Hasta finales de febrero no me tendré que incorporar y todavía está por ver en qué términos decidimos que me incorpore. Pero bueno, todavía no voy a preocuparme por eso.

    Comienzo el año, vuelvo a explicar, con ganas renovadas por reducir, ordenar y simplificar mi vida y mi casa. Siento que es muy recurrente, que cuando analizo posts anteriores tarde o temprano me vuelve a salir el tema del minimalismo y la reducción de cosas… Sé que es algo muy complicado siendo padre y que no depende solo de mí, pero sí que hay cosas que solo dependen de mí. Al menos esas tendría que poderlas hacer. A ver si pasan las navidades, recogemos todo y comenzamos un proceso de purga, reestructuración y reducción de cosas innecesarias. Una vida más simple es posible, lo sé, y al final lo conseguiré.

    Cambiando de tema, pasado mañana los reyes magos me van a traer un gadget de estos bien frikis que a mí me gustan y que me permitirán explorar y aprender. Se trata de un gadget con pantalla que incorpora una IA, el Spotpear Ball v2. Es una esfera con pantalla táctil y batería que contiene una placa de desarrollo ESP32 S3. Viene con un firmware ya instalado que conecta un servicio llamado Xiaozhi IA, que permite interaccionar con un LLM. El aparato lleva micro y altavoz por lo que permite hablar y recibir respuesta de esta IA. Se acompaña de una pantalla donde puede leerse lo que va diciendo acompañado de un emoji que va cambiando. Lo pude configurar muy rápidamente y casi no lo pude probar cuando llegó pero la verdad es que promete bastante. Lo bueno es que el día de reyes no tendré tiempo de configurar nada, pero como ya lo hice pues puedo encenderlo y directamente usarlo. Ya contaré que tal cuando lo haya probado después de que me lo traigan. Interesante también es que hay proyectos open source para cambiarle el firmware… Habrá que investigar. Pero puedo tenerlo sobre el escritorio y utilizarlo como mi companion bot. Incluso estoy pensado en imprimirle un cuerpo de R2D2 como el que le hice a la Alexa, pero adecuado a tu tamaño. Seguro que entre la nueva impresora (que va hacer un año) y que es más pequeño no tardaría mucho en tenerlo.

    En fin, aquí sigo un año más. En unos días celebro aniversario del blog.

  • Este es el último post del año

    Este es el último post del año

    Este será el último post del año. Me ha costado muchos días sentarme aquí a escribir. Las últimas semanas desde que escribí han sido de vértigo, de bipaternidad atropellada que no me ha permitido casi ni mirarme al ombligo. Le sumo las navidades y toda la preparación de las mismas, teniéndome que quedar muchos días hasta tarde para organizar, comprar y preparar todos los regalos. He acabado bastante harto y creo que cuando pasen las fiestas le voy a comunicar a mi familia extensa que el año que viene no cuenten conmigo ni para hacer ni para recibir regalos. Me ha generado mucho estrés y mucha carga mental, esta año que yo precisamente no estaba en mi mejor momento.

    Está por terminar el año 2025, ha sido un año extraordinario en mucho aspectos y termina lleno de amor y felicidad por la llegada del nuevo miembro de la familia. A nivel familiar ha supuesto un impacto muy grande y todavía nos estamos asentando, más de dos meses después (todavía tardaremos unos cuantos meses más). Muchas veces pienso en lo duro que está siento y todavía me angustia más el pensar en que ahora no estoy trabajando y eso hace que una parte complicada de la ecuación no esté. Por lo que pienso que cuando tenga que volver a trabajar seguramente será todavía más duro. Pero todavía me queda más de un mes y medio para tener que volver. Y cuando ocurra a ver en qué términos vuelvo. En fin, un problema a afrontar por el Asturel del futuro.

    En cuanto al blog, han sido 53 posts en todo el año, lo cual no está nada mal, creo que me deja una media de 1 post a la semana. Y aunque no me preocupa ni lo había mirado hasta ahora, porque cantidad no es calidad, lo que sí que me hace pensar es que no tengo el blog abandonado y más o menos voy escribiendo de manera bastante regular. En un par de semanas hará dos años que comencé la aventura del selfhosting y puedo estar orgulloso de todo lo que he aprendido y de lo bien que me está funcionando todo. Al momento de terminar el año mi servidor de Yunohost alberga tres páginas webs, un podcast, una nube de nextcloud y un servidor de imágenes de Immich. Todo ello corriendo en una modesta Orange Pi Zero 3 de 40 euros, con el único gasto mensual de lo poco que gaste de luz uy la parte proporcional de los 10 euros mensuales que pago por los 500MB de fibra. Creo que no le puedo pedir mucho más. Por cierto, en enero debería ponerme a hacer un backup de todo por si me vuelve a pasar que tengo que reinstalar. Tuve un susto considerable en septiembre (que pude solventar sin perder nada) que mejor no repetir.

    En fin espero que vuestro año haya sido bueno, que hayáis aprendido muchas cosas y que seáis un poco más felices. Yo tengo muchos proyectos para este 2026, espero poder contar alguno de ellos por aquí. Qué tengáis buena entrada de año y nos leemos en Mastodon. Un abrazo.

  • Esperando la nueva batería y pensando en el Google Pixel

    Pues ya estamos terminando la primera semana de diciembre. Sigo de permiso de paternidad y cada día de bipaternidad es un reto. Ya no solo por las cuestiones que hay que atender durante el día sino también por el devenir de la noche. Tengo momentos en los que me siento muy cansado y bastante saturado de todo pero en otros momentos me siento feliz y tranquilo. Supongo que hay que intentar apreciar los momentos buenos para que pesen más que los malos.

    Llevo unos días que vuelvo a tener mono de cambiarme el móvil. Aunque como ya puse por aquí, me compré una nueva batería para cambiársela al mío para ver si vuelve durar como hace años. Otra cosa que podría hacer para sentirme como estrenando móvil sería cambiar el sistema de Xiaomi.eu a LineageOS, total los pagos móviles ya los tengo perdidos xD… Lo que pasa es que me da muchísima pereza volver a instalar y configurar todo de cero. Aveces pienso que total para lo que uso el móvil no me compensa complicarme la vida en exceso.

    En cuanto al cambio del móvil parece ser que mi mejor candidato sigue siendo el Pixel 7 que se puede comprar re-acondicionado por 200€. Al final no deja de ser un móvil top de hacer unos años, que tenía una cámara impresionante y que al ser de Google seguirá hasta android 16 y parches de seguridad por un par más de años. Sin contar que con ROMs cocinada como LineageOs seguramente aún alcanzará alguna versión más de android.

    Quién sabe, de momento para navidades seguro que no, pero para mi cumpleaños en febrero no lo descartaría… Mi móvil ya tendrá cumplidos los 4 años y con la batería cambiada seguramente podría venderlo por 90 o 100 euros. Para entonces, si finalmente decido cambiar de móvil habrá que volver a prospectar el mercado de los móviles, pero sigo priorizando que pese poco y sea fino, como el que tengo ahora mismo.

    Poca cosa más… Se acerca la navidad… A ver si hago algún post relacionado.

  • Preparando nuevas tradiciones

    Preparando nuevas tradiciones

    Hoy sí que ya puedo decir que este será el último post de noviembre. Mañana, siendo domingo, dudo que escriba algo y hoy ya es 29. Las semanas pasan relativamente rápido y el invierno se acerca. Justo hoy hemos ido a buscar la tiona, un tronco con cara y barretina que tenemos tradicionalmente en Catalunya. Parece ser que es una tradición arraigada en el tronco de Yule de la cultura nórdica, aunque desconozco cómo llegó hasta estas tierras.

    En casa, al tener una hija, decidimos que tendríamos una tiona en lugar de un tío; mira las cosas que hacemos para ser diferentes. Hoy hemos ido de excursión al bosque para encontrarla y la verdad es que nos lo hemos pasado muy bien. Aprovechamos para comer un aperitivo y unos bocadillos sentados en una manta de picnic. Yo aproveché para descalzarme y pisar el bosque. Estuvo muy bien.

    La tarde la tenemos pensada para pasarla con música navideña y poniendo toda la decoración. Será un día de actividades familiares para dar inicio a este adviento y a este pre-Yule. Nuevas tradiciones que queremos instaurar en nuestra familia, como el Samhain. El Yule es semejante a la Navidad, aunque más antiguo. La idea es abrazar las semanas más oscuras del año hasta la llegada del solsticio de invierno, que marcará el cambio de estación con la noche más oscura y larga del año. A partir de esa noche, las noches comienzan a acortarse hasta llegar a la noche más corta del año en el solsticio de verano.

    Este año, como decía, queremos comenzar a instaurar un adviento previo a la Navidad, que en realidad es el tiempo de preparación antes del solsticio de invierno y del inicio del Yule. Tengo que poner más intención en todo ello y estructurarlo mejor. A ver si un día, cuando lo tenga, lo comparto por aquí.

  • Adaptarse o morir

    Adaptarse o morir

    Como el que no quiere la cosa ya he hemos pasado de largo el ecuador de noviembre. Esta semana terminamos el mes y ya nos adentramos en el último mes del año y, con él, en el invierno.

    Como sabéis mi hijo nació a mediados del mes pasado y yo estoy disfrutando del permiso de paternidad de 17 semanas. Eso me permite cuidar de mi él y de mi familia, pero también tener espacio para adaptarme a la gran removida que está suponiendo su llegada. Es mi segundo hijo y a pesar de que siento que abordo la nueva paternidad con seguridad y garantías por la experiencia adquirida después de más de cuatro años, a pesar de ello mi situación es totalmente nueva. Ha resultado mucho más duro de lo que esperaba, pero sobre todo por tener que seguir cuidado de la mayor, aún durmiendo tan mal. Siento que el cansancio se acumula, así como el desorden y la suciedad en casa. La que antes era la peque ahora es la mayor y también está sufriendo la adaptación a la nueva realidad y al duelo de muchas cosas que ya no podrá tener en exclusiva. A pesar de ello vamos haciendo, vamos avanzando y poco a poco parece que vamos teniendo más seguridad y más estabilidad. Al final haces concesiones, te pones la vida más fácil aunque eso suponga tener que hacer cosas que antes no hubieras hecho (como poner la tele por la tarde). Tienes mucho más presente que nunca el “elije tus batallas” ya que no quieres dedicar esfuerzos y paz mental a situaciones o conflictos que realmente no son vitales. Pero como digo, es un ajuste para toda la familia, también para mí. Me encuentro asumiendo más cosas que antes, diferentes, porque ahora sé que hay cosas que no puedo asumir. La primera vez que fui padre era algo que me trastornó mucho, pero esta vez eso lo tengo aprendido y aunque se hace duro en muchos momentos, lo abrazo y lo tomo como mi responsabilidad para con mi familia.

    La paternidad no es fácil, nunca, si se vive desde la presencia y la responsabilidad. Siempre digo que no hay una fácil, que supone tanta renuncia y un cambio de vida tan grande respecto a lo que eras antes, que nadie se queda indiferente. Pues ahora vuelvo a ver que la bipaternidad es lo mismo, no es fácil, trae nuevos cambios, nuevas renuncias y más trastornos. Pero ampliar la familia también es ampliar el amor, descubres que todo tu amor no era todo el amor que podías dar ni experimentar. En mi caso, me doy cuenta de que miro menos hacia dentro y más hacia afuera. Me paro más veces en el día a contemplar y disfrutar de mi hija o de mi hijo, para atesorar esos momentos y hacerlos más conscientes. Sé que pasan rápido, sé que no vuelven. No quiero correr, no quiero querer que tengan cierta edad o hagan ciertas cosas. Hoy es hoy, hoy son quienes son. Los disfruto así, los quiero así, igual que ayer, igual que mañana.