Me despierto en lunes con el cumpleaños ya en el recuerdo. Esta noche he dormido bastante mal con bastantes despertares de la peque, volvemos a tenerla con otitis y no hay manera de levantar cabeza. Yo todavía arrastro parte del proceso vírico anterior y espero poder hacer limpio esta semana. Aunque hace frío, el cielo está gris plomizo y no sé si lo de mi hija es otro proceso nuevo (susceptible de contagiarme) o todavía parte del anterior.
La celebración del cumpleaños bien, aunque no con el entusiasmo y la diversión que recuerdo otros años. La verdad es que para ser una cifra redonda esperaba más. Pero bueno, ya está pasado y me ha dejado varios regalos, entre ellos la Neptune 4 Plus, el pepinaco de impresora 3D que el mismo sábado ya puse en marcha. Va genial, lo único que la cortina de aire hace muchísimo ruido… tengo que ver si realmente es necesaria cuando imprimo a 250mm/s o solamente cuando ya me voy al extremo de los 500mm/s de velocidad.
Puse a imprimir un muñeco open source llamado Dummy 13. Es bastante resultón y se puede imprimir en dos partes con dos colores para así tener resultados más llamativos. A velocidad de crucero tardó 1h20min cada blíster (siendo dos), y saqué uno en blanco y otro en negro para hacer la combinación. Lamentablemente después de intentarlo montar descubrí que no tuve en cuenta la tolerancia de las piezas y eso hizo que no encajaran. Tuve que hacer tanta fuerza en algunas partes que terminé por romperlas… así que descarto esta impresión y me toca revisar lo de las tolerancias para volverlo a intentar. Esta es la parte menos divertida de la impresión 3D: cuando las cosas no salen a la primera. Pero de todo se aprende.
Ahora que ya me la han regalado ya me puedo poner a tope (todo lo que mis obligaciones y la crianza me deje) a trastear, imprimir y aprender.
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